miércoles, 22 de junio de 2011

Crueles ojos los que no miran.


Si sacaran tus entrañas,
ley entre poetas permitida,
volverías aún por amores impedido
a salvar secretos de tu vida.

Nadie ya te acuna
entre brazos ni ropajes.
Nadie soporta el duro roce
de tus dedos, cual alfanjes.

Menester es que vuelvas
a las raíces de tu sangre
y tú mismo veles por tus letras,
que si no no lo hará nadie.

__________________________________________

Lejos queda ya el otoño
que vio nacer, con paciencia,
a este loco acostumbrado
a soliloquios sin audiencia.

domingo, 22 de mayo de 2011

En la plaza está mi amor. Y ahora...


Malos tiempos corren... por la comisura de tus labios.

Se deslizan por tu boca inerme,
por el timón de tu garganta,
el manantial de tu risa,
respiradero de mi alma.

¡Calla y bésame!
Celoso estoy de ese viento
que te toca y te azota.
Mejor no calles, pero ¡bésame!

No pido tu amor,
no tiene sitio en mí
ni en este agreste corazón.
Quiero calma, quiero gritos,
un refugio de enterpierna,
locura, dulce desmesura.

Quiero un mayo rojo pasión.

___________________________________________

Lo diré de otro modo.

Quiero juventud que sangre.
Guerrilla urbana sin armas,
sólo gargantas.
Gargantas de hierro,
almas que canten,
manos cerradas que
agarran nada, ¡pero alzadas!

No amenazan, sino claman
la esencia que, por otros,
antaño fue robada.

Ya cambiamos el tintineo
de las monedas
por silenciosos bolsillos de chaqueta.

Ya callamos el dolor
y lo disimulamos
con canciones y bostezos.

Ya enviamos nuestra dignidad
en una botella vacía,
a través del inmenso mar.

Ya probamos
el sabor de las lágrimas
y su húmeda caricia.

Pero ahora...
Ahora no callamos.
Ahora sangramos.
Ahora clamamos.
Ahora pedimos lo que es nuestro.
Ahora somos revolución.
Ahora somos justicia.
Ahora somos la voz quebrada.
Ahora es cuando lo queremos, y
ahora es cuando lo haremos.

Ahora, hijos de los vencidos,
es cuando cambiamos nuestra historia.

domingo, 24 de abril de 2011

Sin capa, no hay abrigo. Sin abrigo, no hay poesía.


Pinta y guarda en sí un paisaje,
llora su pincel,
pero torna sus lágrimas de tinta
hacia su nívea capa de calma.

La hiere, la mancha.

Con silencio y sangre tejida,
con bordados bellos y esmerados,
de las minas del alma extraídos
sus hilos, ningún remiendo necesitaron.

Ahora no enmudece, sino grita
el que antaño portaba la prenda.
De turbias musas desprotegido,
en purgatorio de ideas.

Se agita, enloquece el enjambre
(Aflora lo maldito; lo bello nunca)
por el siniestro devenir
de gozosas mordeduras.

Gozad, malditos. Morded.
_______________________________________

Un temblor insatisfecho,
un roce distraído,
noches exentas de molicie,
de las deidades y sus desvaríos.

martes, 22 de febrero de 2011

Anoche probé...


Tu cuerpo,
Tu cálido abrazo, mi falta de calma,
Firmes tus pechos, mis manos ávidas,
Sin límites, casi infinita, la cama.

Tu boca se acercó a mis labios,
Entre alientos flotaron nuestros rezos.
Recogiste con tu frente mi reclamo
Y me consolaste con un beso.

Onírica noche de consuelos.
Maldito albor inoportuno.
Tu níveo cuerpo aún flota en mi mente,
Tu libertino aroma aún ronda este aire oscuro.

No recuerdo si logré tenerte,
Si pude tocarte, ojalá amarte.
Pero te sentí. Dentro, fuera,
Espléndida, rotunda en mi desastre.

Pálidas estrellas me vigilan
Cuando de la luz me quiero esconder.
Trescientas palomas enloquecen,
Tercas, al ver volar mi Ser.

____________________________________

Me salva de mí cuando aparece,
Nublado y serio, rápido y voraz.
Me salva de todo cuando me ve
Transitando el turbio pedregal.

lunes, 14 de febrero de 2011

Dos almas y un grito.


Dos almas corrían, jugaban y soñaban en la cerrada noche. El apagado lamento de un trombón entre la bruma llegó hasta sus frágiles oídos y las hizo despertar. Como movidas por un resorte, sus inocentes miradas buscaron en la penumbra e inconscientemente sus pasos comenzaron a llevarlas en pos del dulce sonido del instrumento.

Protegidas por el grueso manto de inopia que sus hombros portaban, avanzaron, entre risas cándidas y agudas, y pronto se vieron envueltas por la espesa niebla. No andaban, sino danzaban alegres al ritmo de los golpes de viento que el aire surcaban. Nada las asustaba mientras aquella fantástica melodía acariciase sus tímpanos, pero tras esos largos y placenteros minutos, las almidonadas notas del trombón se tornaron lúgubres, casi trágicas, y, poco a poco, cesaron.

Un claro de luz se abrió paso entre la densa calígine y la sombra de dos oscuras figuras se dibujó a unos metros de sus angelicales ojos. El repentino cambio desdibujó las sonrisas de sus rostros y, desorientadas, se detuvieron. Las siluetas se movían frenéticamente y cayeron al suelo; estaban peleando. Las almas, impotentes y confusas, se dedicaron a ver impávidas la lucha mientras esperaban el desenlace para que continuase la música.

Una de las figuras se levantó y, lentamente, se alejó perdiéndose entre la oscuridad. La otra, entre tímidos y leves movimientos, permaneció tendida. Mientras, Ellas esperaban que la música volviese a sonar para reír y bailar siguiendo su ignoto camino.

Lo único que pudieron escuchar fue un desgarrador grito que rasgó el aire y taladró sus oídos para clavarse en lo más profundo de sus cristalinos corazones.

Entonces, el apagado lamento de un trombón entre la bruma empezó a sonar, pero las contaminadas almas ya no pudieron oírlo, pues no estaban allí.

miércoles, 19 de enero de 2011

Decrépita epopeya de un joven caduco.


Mamá, ya no lloro.
Ahora sangro.

Es la sangre la que colorea mis mejillas,
ya las lágrimas se secaron.
Las calles y la ansiedad me hicieron solitario,
¿pero qué hago sin ti?
Desordenadamente, soy aventurero.
Me pienso, te pienso y pienso.
Avanzo bajo los árboles y me encuentro conmigo,
al final del camino,
donde el sol no llega.

..............................-¿Quién es ese?

Coloreo senderos con lodo
y la vergüenza lastra mis hombros.
La habilidad de mis manos,
ahora toscas y heridas,
apenas puede darme de comer.
No hay ya piel que su caricia soporte.

Soy el incómodo huésped
que nunca encontró el lugar,
que nunca haya cobijo,
que nunca entenderá.

Me enloquece el sonido
de las hojas pisadas, de los pasos tristes
de transeúntes que pululan bajo mi ventana
y tuercen el gesto al verme.
Inútil primavera,
torpe oleaje del mar que los acuna.

..............................-¿Para qué quiero estas manos?

Viviendo muy al sur de un sueño alterado,
me delatan los ojos; anhelantes y hundidos.
La sombra de aquel sueño...
Entre la lluvia amontonada, el fuego es mío.
Se deshace y se pierde entre mis dedos,
y apenas puedo calentarme,
retener el recuerdo de su ardiente beso.

..............................-¿Por qué me dejaste soñar?

Una vieja canción azota mis cimientos.
Se tambalean, pero no caen.
Créeme, es peor la agonía de sus vaivenes
que morir bajo sus escombros.
Terca incertidumbre...
Yo no busco amor ni abrazos bruñidos.
Quiero el arrullo de alguna cama
que nuble amaneceres
y a la bestia calme.

El verde temblor de los árboles
en la despreocupada madrugada,
donde me baño y empapo tan a menudo,
tiñe de blanco los senderos y barbechos.
Mis huellas se hielan y las consume el humo.

..............................-Mamá, ¡no encontraré el camino de vuelta!

Antes de marcharme,
remienda los jirones de mi abrigo
con el albo retal de la noche,
perfecto y solitario, redondo en su plenitud,
bien podrá guiarme por estos parajes.

Mamá, ya no lloro.
Ahora sangro.

lunes, 17 de enero de 2011

Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra,


Me rebelo contra las horas
y contra esa extraña niebla.
La noche se hace larga
y sus caras, eternas.

¡Que ardan!
Que ardan y luchen sus cenizas
contra el aire más impuro,
¡que luchen por sus vidas!

Su mirada estaba distraída
cuando mis dedos su boca rozaban,
Pero no eran mis caricias
por quien sus labios suspiraban.

Pude verla desde aquí
durmiendo tras el vendaval,
arropada de otros brazos,
follando en mi funeral.

Ahora sólo quedamos tú y yo, brisa.
Pobres y deshonrados,
con la voz arrugada,
nuestros besos ya olvidados.

Llevaremos los retratos al desván
y allí el polvo los cubrirá.
¡Que ardan también!
Este Dorian Grey no volverá...

Good Bye.