lunes, 27 de septiembre de 2010

Del latín: Octōber, -bris


Hola a todos.

¿Brisa o tormenta? Permitidme ser la caricia y no el azote.

Seré breve, pues no quiero que huyan los pocos que pasan por aquí. Las musas han vuelto, aunque ya no sean las mismas.

Hasta ahora, escribía aquí para desterrar todo tipo de sentimientos que me ardían dentro. Inquietudes, miedos y penas. A veces, aunque no lo parezca, también alegrías. Pero he tratado siempre de ocultar el significado de mis escritos, pues no corresponden aquí mis desahogos.

A partir de hoy, mis letras serán por y para la poesía, anhelando ser merecedoras de ese nombre algún día.

Por favor, preguntadme todo lo que no entendáis y, si no es mucha molestia, sed críticos. Cuanto más, mejor (un comentario se hace en un minuto). Soy consciente, como todo novicio/aficionado, de lo lejos que estoy de mi objetivo, pero con ayuda acortaré distancias.

Gracias.


..La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa..."

José Hierro

Fuente: www.amediavoz.com

jueves, 5 de agosto de 2010

Orfeo y Eurídice. Se ha roto la lira...


Las palabras adolecen de mi falta de inspiración.
El céfiro de octubre no llegará al empíreo.
El aedo no presenciará las argénteas bodas.
La catábasis se acerca.

Llegué tarde. Tarde de lágrimas se presentaba.

Deambulé durante días. El sol azotaba mi cuerpo y la enfermedad del genio hacía mella en mis tercos cimientos. Un paso, otro más... El muro cayó, era cuestión de tiempo.

"Arrodíllate ahora. Ahora o nunca." - dijo una voz dentro de mi cabeza.

Luché cuanto pude y avancé algunos pasos más, pero apareció el viento de quebranto. Surgió manando de la secreta nostalgia de la leyenda y fue a parar a mi pecho, frío y afilado como un puñal de hielo.

No recuerdo qué pasó entonces. De repente, estaba allí. Había llegado, había encontrado el ignoto rincón donde mueren los héroes y lloran los poetas.

- ¡¡Dadme un asiento, que vengo a morir de llanto!!



Las musas se han ido. No sé si volverán. Gracias a todos por visitar el blog.

Cerrado por vacaciones...

jueves, 10 de junio de 2010

A bove maiori discit arare minor


La claridad presenta batalla y mitiga mis ramas, mientras la verdad se refleja en el espejo y sale tarde a pasear con el desencuentro del silencio. Profundos cristales son esos que me ilustran y custodian...

La verdad es de un padre. El amor silente, casi pausado, es de su vergonzoso hijo.

Mil frases que repetir...

Con la calavera ondeando en un barco sin velas ni banderas, deambulo perdiendo batallas y ganando guerras por ti. Hace tiempo que me adentré en el océano, pero no esperes mi regreso en el muelle. Guárdate bien de esta brisa y de las embaucadoras olas que la amparan, pero, sobre todo, no anheles ningún mensaje. No me quedan botellas que de palabras pueda llenar.

Tu dogmática mirada y tu manta de enseñanzas son ahora el único consuelo de este capitán maldito, que sobre el timón descansa y en el lecho trabaja.

Maldito estoy, pero toda bendicion repudio, pues no es sino mi condena la que me ayudará a gobernar un barco sin velas ni banderas, sin rastro ni rumbo, sin más guía que la calavera que sobre mi alma por siempre ondea.

Para que nunca me bendiga,
alejaré al monstruo que me acecha,
y así pueda yo enviarte
mis mensajes sin botella.

miércoles, 9 de junio de 2010

El exilio de la tierra.


Bajando de la misma noche
vienen sus huestes,
ruidosas y ciegas,
con sus bocas dando muerte.

Sus espadas en desorden
predicando infaustos momentos,
en el alba de las oraciones,
a la sombra del tiempo.

Mustios y truncados son
los recuerdos enlatados
que enarbolan cual bandera
de sentimientos desterrados.

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¡Yo clamé tu nombre!
Y nadie respondió.
¡Yo clamé tu nombre!
De nada me sirvió.

La Salvación de Benedetti,
el Albatros de Baudelaire,
el Viaje a Ítaca de Cavafy,
mi mustia primera vez.

Sin talento ni pasión,
bajo la oscuridad del día,
envuelto en una manta
me abrazo a la vigilia.

No hallarán nuestras tierras,
ni nuestro mar.
Vagarán entre presagios
y nunca aprenderán a hablar.

¡No les permitamos aprender!

domingo, 23 de mayo de 2010

Susurro helado


¿Por qué lloras, Perséfone? Déjame narrar los inenarrables motivos que me impiden compartir hoy tu sollozo. Y que la compasión calme tu llanto.

Escapé del laberinto y descubrí entonces que me había perdido.

Otorgando la mayor sensibilidad a mis letras, abracé al puñado de horas más lentas del mundo y noté cómo mi garganta se desgarraba con cada uno de los gritos que nunca proferí.

Acurrucado en mi confusión, decidí soñar. Tuve una alegre pesadilla, aunque no llegué a dormir.

Un amanecer desbocado me despertó y, entre las tímidas gotas del rocío que recorría mi mejilla, ella empezó a correr. “¡No te vayas!”

Supliqué, como un pobre niño perdido, arrodillado y con mis temblorosas manos intentando tapar mis ojos.

No entendí nada, lo vi todo.


Cavilando te llaman poeta,
La tinta es polvo,
Los ojos son viento,
Mi corazón un pozo.

Garzón, el magnífico juez irredento.


Un grito se abre paso entre una secreta multitud de petulantes bigotes poblada. Un golpe en la mesa, rabiosas lágrimas.

La estulticia mana de esotra historia gris, entre fusiles y rojos amaneceres, mientras las heridas nos demuestran que nuestra es la pena y suyo es el lauro.

Una palabra muda en notre maison, ninguna historia agradable. ¿Qué te pasa, hijo de los vencidos?

De la más postrera esencia de un orgulloso linaje de escombros, nace el dolor de un padre. Un padre callado, frío, anhelante, olvidado.

Brindemos por aquellos cuyo último trago lo tomaron suspirando en el relente de una luna compasiva que, avergonzada, mojó sus condenados labios por última vez.

No te rindas, irredento, y recuerda que seremos eternos.

domingo, 4 de abril de 2010

Si Caronte tenía un precio...


Tortura para el mortal y
fuego para Prometeo.
Silencio para el melómano y
Alcohol para el abstemio.

Un motivo para el cobarde,
Un minuto para el poeta,
Una vida al escribidor,
Para tus ojos perenne trinchera.

Cenizas para el reloj,
Solución para el desastre,
Valor para mi pluma,
Orgullo para un padre.